Papi, ya subo al sillón solita
Como una regla general desde que Bera empezó a crecer y vimos su tendencia por morder y destruir cosas (especialmente las compuestas por tela) es tratar de mantenerla lo mas lejos posible del sillón de cuero, y aunque a veces jugamos con ella arriba no queremos que todavía se le haga costumbre; por suerte la altura de este es algo que la mantiene abajo (o mejor dicho: la mantenía)
Hoy mientras cenábamos, luego de haber preparado el sillón para tratar de que sobreviva durante la noche, nos dimos cuenta que la nena estaba demasiado callada y eso solo puede significar 2 cosas: estaba durmiendo, o estaba haciendo algo prohibido, entonces fuimos hasta el living para averiguar.
Ahí estaba ella, sentadita en el ches long mirándonoscon cara de loca y las orejas paradas.

Objetivo alcanzado: Siesta en el sillón.





es una divaaaaaaaaaa me mata como esta echada relajadisima